Réplica de Orlando Márquez a la carta enviada por el exprisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hdez


Señor José Ubaldo:
Le escribo porque tuvo usted el gesto de comunicarse conmigo directamente, le agradezco.
Si pudo usted leer el artículo completo, habrá leído mi afirmación de que una ley puede ser justa o injusta, pero sigue siendo ley.
Precisamente por considerar esas leyes injustas, fue que la Iglesia intercedió en su momento, horas después de las detenciones, y no dejó nunca de interceder de un modo u otro; por considerarlas injustas reproducimos el mensaje del Papa Juan Pablo II al entonces mandatario cubano Fidel Castro pidiendo un “gesto significativo de clemencia”; por considerarlas injustas los obispos cubanos no dejaban de hablar de aquello cada vez que tenían una oportunidad; por considerarlas injustas yo mismo, un año después de los encierros de ustedes, escribí un artículo denunciando la indefensión del individuo frente a la “Seguridad del Estado”, hablé de que el consenso no se logra con leyes que imponen la obediencia y matan la iniciativa, de mejorar las malas condiciones, de acercarlos a sus casas y de indultos o conmutación de las sentencias (el artículo, titulado Un año después, está disponible en la web si desea verlo).
Sin embargo no veo en esto mérito alguno, es lo menos que podía hacer desde mi posición y desde esta oficina “climatizada”.
Si se sintió ofendido, lo siento, de veras. Pero no por ello debo cambiar mi criterio. ¿Por qué fueron sancionados? Por la Ley 88 y el artículo 91. ¿Fue un pretexto? Tal vez, pero se aplicó aquella ley. Esa ley no la aprobamos ni usted ni yo, pero no deja de ser ley que se practica, o puede ser puesta en práctica, y mediante la cual se imponen sanciones. Si no hubiera existido esa ley, ¿hubieran sido sancionados del mismo modo? No sabemos, tal vez sí, de acuerdo con otra “ley”. Si yo estuviera de acuerdo con esa ley, no habría terminado mi trabajo expresando -por enésima vez, y ahí es donde está únicamente mi opinión- que ese tipo de medidas deben ser sustituidas por otras en que se consideren los criterios de todos los cubanos, piensen como piensen.
Otras personas, que como usted padecieron esos largos y difíciles años en prisión, han comprendido perfectamente lo que quise decir. En este sentido he recibido correos desde España y llamadas desde Cuba. Incluso uno, de los últimos en salir y que decidió quedarse en Cuba, sentado en mi oficina me expresó que eso mismo decía él cuando hablaba con sus hermanos de causa en prisión, pues era conciente que con sus actos violaba la ley, una ley que no consideraba justa, pero sabía que podría serle aplicada, como ocurrió.
Es todo cuanto puedo decirle.
Todo lo demás, ofensas incluidas, lo ofrezco.
Deseándole éxitos en compañía de su familia, le saludo atentamente.
Orlando Márquez

Anuncios

Acerca de miguelgalban

Periodista independiente expreso político cubano Primavera Negra
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Réplica de Orlando Márquez a la carta enviada por el exprisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hdez

  1. Pingback: Comunicado del Arzobispado de La Habana |

  2. Pingback: Nueva respuesta del exprisionero de conciencia José U.Izquierdo Hdez al Director de la Revista “Palabra Nueva”. |

  3. miguelgalban dijo:

    Recibió respuesta el mismo día, no hace referencia en nombre quien lo apoyo tanto en España, como en la Habana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s