El hombre que evitó otro desastre el 9/11.Por Jesús Hernández


Sheilah Prevost y Clarence W. Prevost

Atentados Terrorista a las Torres Gemelas 11 de septiembre 2011

El hombre que evitó otro desastre el 9/11
Por Jesús Hernández
“Entonces no conocíamos el terrorismo”, recordaba la esposa
Diez años después del 9/11 los relatos y sus protagonistas continúan acaparando la atención. Contar que tiene en Clarence W. Prevost uno de los capítulos menos difundidos pero igualmente reflexivo y heroico. El hombre que, sin saberlo, logró detener el quinto ataque terrorista aquel fatídico día.
Mi esposo era instructor de vuelos en la PanAm Flight Academy en Eagan, Minnesota”, recordaba Sheilah Prevost, viuda del señor Prevost, durante una entrevista exclusiva con Diario Las Américas. “Fue piloto del Navy por cinco años y de Northwest Airlines por 25 después”, ampliaba.
“En la academia PanAm entrenaba a pilotos para conducir el Boeing 747-400”, explicaba. El célebre súper avión Jumbo que puede transportar hasta 624 pasajeros. Entrenamiento que obviamente requiere conocimiento y preparación previa con otras naves aéreas menores.
No obstante, el señor Prevost notó que uno de los alumnos carecía del conocimiento esperado. Que tal vez había estudiado el manual de vuelo e incluso recibido alguna instrucción en otra academia, pero no tenía idea del sistema mecánico que todo piloto tiene que saber. Incluso un tópico tan preliminar como el sistema hidráulico de frenos era materia desconocida.
Esta situación tan inusual despertó alguna conjetura y el posterior análisis del instructor Prevost. ¿Qué habría detrás del interés por aprender a conducir un Boeing 747-400 cuando no se sabe manejar un avión pequeño de hélices?
“Entonces no conocíamos el terrorismo”, recordaba la señora esposa. Corría el mes de agosto de 2001. Apenas tres semanas antes del 11 de septiembre.

Atentados Terrorista a las Torres Gemelas 11 de septiembre 2011

“Mi esposo llegó a pensar en la posibilidad de un secuestro de avión y optó por hablar con la administración del plantel”, recapitulaba. “No le hicieron caso. Le dijeron literalmente si el chico paga, eso es lo que importa”, afirmaba.
Sin pensarlo dos veces, el señor Prevost indagó sobre la forma de pago. “Ocho mil dólares en billetes de cien”, fue la respuesta. Pago en efectivo que reforzó la falta de confianza en aquel alumno. ¿Quién era? ¿Por qué pagaba de esa manera y no por medio de cheques o crédito como hacían los otros estudiantes?
Prevost trató por segunda vez. Volvió a conversar con sus superiores. Incluso trató de salvar a la escuela de complicidad alguna cuando sugirió que si el Buró Federal de Investigación (FBI) investigaba al individuo y resultaba estar bien que éste nunca se enteraría de la averiguación.
A la …tercera fue la vencida. “Mi esposo insistió y les dijo que si había un secuestro de avión por ahí la escuela podría tener serios problemas”, rememoraba la señora Prevost. Fue entonces cuando la administración del plantel llamó al FBI. Que si las autoridades o la prensa descubrían el origen del entrenamiento habría problemas.
Finalmente, la administración de la academia de vuelo optó por llamar a las autoridades. Luego de un interrogatorio preliminar y la esperada participación del Servicio de Inmigración, ya que se trataba de un extranjero visitante, la exploración dio por único resultado el vencimiento del pasaporte. Razón suficiente para la detención y tal vez investigación a fondo.
No obstante, el oficial Harry Samit, que atendía el caso, tenía las manos atadas. No encontraba evidencia alguna para llegar al fondo de la cuestión. Tampoco lograba convencer a sus superiores en Washington D.C. para conseguir una orden de seguridad nacional y registrar las pertenencias, así como el computador del individuo. Una mala coordinación que quedó probada más tarde.

Atentados Terrorista a las Torres Gemelas 11 de septiembre 2011

“Fue el 11 de septiembre cuando lograron atar los cabos”, evocaba Sheilah Prevost. Fueron los ataques del 9/11 los que despertaron el entendimiento.
El alumno de Clarence W. Prevost resultaba ser Zacarias Moussaoui. El aspirante a terrorista, nacido francés de ascendencia marroquí, que confesó secuestraría el quinto avión con el propósito de estrellarlo contra la Casa Blanca.
El señor Prevost testificó durante el juicio oral contra Moussaoui. “Testificó todo una mañana y tarde”, recordaba la señora Prevost. “Contó su preocupación como instructor entonces y contestó con detalles cada pregunta que le hicieron”, afirmaba. Incluso preguntas sobre el sistema de entrenamiento que aclararía las dudas del jurado.
Zacarias Moussaoui fue condenado a cadena perpetua por complicidad en mayo de 2006.
Clarence W. Prevost falleció el 23 de diciembre de 2010, en su hogar en Coral Gables, donde pasó parte de los últimos años de su vida. Tenía 72 años. El hombre que evitó el quinto desastre del 11 de septiembre de 2001.
Tomado del Diario Las Américas

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Acerca de miguelgalban

Periodista independiente expreso político cubano Primavera Negra
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